La Fe Paciente

Fe Paciente A veces la prueba que más desafía a nuestra fe es cuando las cosas no suceden de acuerdo a nuestro plan o itinerario. Nos impacientamos con Dios y nos cansamos de esperar que tome acción. En ocasiones, la gente pide a Dios que conteste una plegaria y, aunque creían cuando inicialmente pidieron, su fe se seca si la respuesta no llega pronto. En Mateo 25:1-13, Cristo cuenta la parábola de 10 vírgenes que esperaban al novio. Como éste no llegaba, la luz de las lámparas de cinco de las mujeres se apagó. Sin embargo, Jesús dijo, “El que persevere hasta el fin, ése será salvo” (Mateo 10:22). Pienso que lo que la iglesia debe temer ahora más que nada es el periodo de demora en el que vivimos. Varias historias de la Biblia ayudan a ilustrarlo. Cuando Moisés tardó en bajar de la montaña, la gente perdió la fe. Cuando Samuel demoró, Saúl perdió su fe (y finalmente su reino) porque no tuvo suficiente paciencia. Cuando Jesús oraba en el jardín, los discípulos se durmieron. Durante estos episodios de tardanza es cuando nuestra fe realmente se pone a prueba. Es por esto que necesitamos la clase de fe que perdure y necesitamos orar persistentemente para que permanezca -no por un tiempo corto, sino hasta el fin. Cuando Elías oraba pidiendo lluvia después de tres años y medio de sequía, ¿por cuánto tiempo rogó? Hasta que llovió. Tal vez usted ha estado orando por algún ser amado y su fe ha empezado a evaporarse. No se dé por vencido. La Biblia nos dice que una de las facetas más importantes de la fe es la fe paciente y perseverante que no se rinde (Santiago 1:3). Quizás ha estado luchando por conseguir un empleo o ha estado buscando un compañero enviado por Dios o un socio de negocios. No importa cuál sea la situación. Continúe orando.

Comments

Popular posts from this blog

Carta de Jesus en su Cumplea~os

Madre